Estos Cuentos del Renacimiento italiano
resultan especialmente indicados en estos tiempos en que el hombre posmoderno
parece haber olvidado la virtud que le aleja de la posible felicidad. Como en
las artes plásticas y en las ciencias, asistimos en la literatura a la
reivindicación del hombre como ser completo, a la exaltación de las virtudes
humanas, y al intento de crear una sociedad en la que la razón no puede
apartarse de la poesía, la inteligencia de la naturaleza, el conocimiento del
amor y del humor.
Los genios renacentistas cuyos textos nutren este libro
son hombres que multiplicaron sus campos de interés, sus habilidades y sus
conocimientos. Arquitectos, arqueólogos, físicos, matemáticos, clérigos,
hombres de Estado, que reflejan en toda su obra su interés por el hombre, por
la naturaleza, por la observación libre, y que no conocieron límites a su
actividad intelectual. Genios como Boccaccio, Leonardo da Vinci, Leon
Battista Alberti, Lorenzo de Medici o Maquiavelo nos abren los ojos a la
sociedad del Renacimiento en Italia, cuna de buena parte de nuestra
civilización. En especial conoceremos la obra de Boccaccio.
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Giovanni Boccaccio (1313–1375), escritor y
humanista italiano, hijo ilegítimo de un poderoso mercader, creció en
Florencia y se trasladó a Nápoles a terminar su educación. Allí mostró poca
inclinación hacia los negocios pero pronto hacia la literatura. Su amplia
obra en verso y en prosa la compuso en latín y en italiano y, junto con Dante
y Petrarca, es considerado uno de los padres de la literatura en italiano. Es
recordado sobre todo como autor del Decamerón. Fue autor de una de las
primeras biografías de Dante Alighieri, el Trattatello in laude di Dante,
así como de una paráfrasis en tercetos encadenados —la misma estrofa
utilizada por Dante— de la Divina Comedia (Argomenti in terza rima alla
Divina Commedia).
Boccaccio es un autor medieval, su exaltación de las virtudes humanas
lo convierte en un humanista precursor del Renacimiento. Los tres relatos
seleccionados aquí pertenecen al Decamerón, cuyo hilo conductor es la
exaltación de las tres virtudes humanas: inteligencia, amor y cortesía. Los
relatos elegidos ilustran, respectivamente, la inteligencia (El señor
Ciappelletto), el amor (Lisabetta da Messina) y el amor (El rey Pedro de Aragón
y Lisa).
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El
humanismo que caracteriza las obras de madurez de Boccaccio, dedicado a
comentar la obra de Dante en la iglesia de San Stefano de Badia por
encargo de la nobleza florentina y a confeccionar una erudita compilación de la
mitología clásica, se anticipa en buena medida al pensamiento y a la cultura
renacentista. Ese giro humanístico y religioso guarda relación con la amistad
que por esos años entabló con Petrarca, cuya muerte, acaecida en octubre de 1374,
lo sumió en una profunda tristeza.El Decamerón (que en griego significa “diez
días) es un libro constituido por cien cuentos, algunos de ellos novelas
cortas, terminado por Giovanni Boccaccio entre 1351 y 1353, donde se
desarrollan tres temas principales: el amor, la inteligencia humana, y la
fortuna. Las primeras copias se leían, se intercambiaban e incluso robaban. Éstas
estaban en manos de mercantes y fueron de pasatiempo para los lectores más
comunes e ingenuos de la época.
Para engarzar las cien historias, Boccaccio estableció un
marco de referencia narrativo. La obra comienza con una descripción de la peste
bubónica (la epidemia de peste negra que golpeó a Florencia en 1348), lo que da
motivo a que un grupo de diez jóvenes, siete mujeres y tres hombres que huyen de
la plaga, se refugien en una villa en las afueras de Florencia.
Para saber más, puedes consultar los siguientes vínculos:
Sección
de cuentos de Boccaccio en Biblioteca Digital: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ita/boccaccio/anastasio.htm
Escucha el audio del cuento
“El marido confesor” un cuento clásico de Boccaccio.







