jueves, 3 de septiembre de 2015

Un genio de los Cuentos del Renacimiento: Giovanni Boccaccio

Estos Cuentos del Renacimiento italiano resultan especialmente indicados en estos tiempos en que el hombre posmoderno parece haber olvidado la virtud que le aleja de la posible felicidad. Como en las artes plásticas y en las ciencias, asistimos en la literatura a la reivindicación del hombre como ser completo, a la exaltación de las virtudes humanas, y al intento de crear una sociedad en la que la razón no puede apartarse de la poesía, la inteligencia de la naturaleza, el conocimiento del amor y del humor.

Los genios renacentistas cuyos textos nutren este libro son hombres que multiplicaron sus campos de interés, sus habilidades y sus conocimientos. Arquitectos, arqueólogos, físicos, matemáticos, clérigos, hombres de Estado, que reflejan en toda su obra su interés por el hombre, por la naturaleza, por la observación libre, y que no conocieron límites a su actividad intelectual. Genios como Boccaccio, Leonardo da Vinci, Leon Battista Alberti, Lorenzo de Medici o Maquiavelo nos abren los ojos a la sociedad del Renacimiento en Italia, cuna de buena parte de nuestra civilización. En especial conoceremos la obra de Boccaccio.

Giovanni Boccaccio (1313–1375), escritor y humanista italiano, hijo ilegítimo de un poderoso mercader, creció en Florencia y se trasladó a Nápoles a terminar su educación. Allí mostró poca inclinación hacia los negocios pero pronto hacia la literatura. Su amplia obra en verso y en prosa la compuso en latín y en italiano y, junto con Dante y Petrarca, es considerado uno de los padres de la literatura en italiano. Es recordado sobre todo como autor del Decamerón. Fue autor de una de las primeras biografías de Dante Alighieri, el Trattatello in laude di Dante, así como de una paráfrasis en tercetos encadenados —la misma estrofa utilizada por Dante— de la Divina Comedia (Argomenti in terza rima alla Divina Commedia).

Boccaccio es un autor medieval, su exaltación de las virtudes humanas lo convierte en un humanista precursor del Renacimiento. Los tres relatos seleccionados aquí pertenecen al Decamerón, cuyo hilo conductor es la exaltación de las tres virtudes humanas: inteligencia, amor y cortesía. Los relatos elegidos ilustran, respectivamente, la inteligencia (El señor Ciappelletto), el amor (Lisabetta da Messina) y el amor (El rey Pedro de Aragón y Lisa).

El humanismo que caracteriza las obras de madurez de Boccaccio, dedicado a comentar la obra de Dante en la iglesia de San Stefano de Badia por encargo de la nobleza florentina y a confeccionar una erudita compilación de la mitología clásica, se anticipa en buena medida al pensamiento y a la cultura renacentista. Ese giro humanístico y religioso guarda relación con la amistad que por esos años entabló con Petrarca, cuya muerte, acaecida en octubre de 1374, lo sumió en una profunda tristeza.El Decamerón (que en griego significa “diez días) es un libro constituido por cien cuentos, algunos de ellos novelas cortas, terminado por Giovanni Boccaccio entre 1351 y 1353, donde se desarrollan tres temas principales: el amor, la inteligencia humana, y la fortuna. Las primeras copias se leían, se intercambiaban e incluso robaban. Éstas estaban en manos de mercantes y fueron de pasatiempo para los lectores más comunes e ingenuos de la época.


Para engarzar las cien historias, Boccaccio estableció un marco de referencia narrativo. La obra comienza con una descripción de la peste bubónica (la epidemia de peste negra que golpeó a Florencia en 1348), lo que da motivo a que un grupo de diez jóvenes, siete mujeres y tres hombres que huyen de la plaga, se refugien en una villa en las afueras de Florencia.

Para saber más, puedes consultar los siguientes vínculos:

Sección de cuentos de Boccaccio en Biblioteca Digital: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ita/boccaccio/anastasio.htm

Escucha el audio del cuento “El marido confesor” un cuento clásico de Boccaccio.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Para saber más

Buenas tardes, compañeros. Se recomienda revisar el siguiente artículo, donde María Eugenia Venegas Renauld aborda conceptos ad hoc al contenido de nuestro blog, ¡comentemos! No olvidemos citar: Venegas Renauld, M. E. (2004). El Renacimiento: Un contexto para el surgimiento del concepto pedagógico ‘formación’. Educación, 28(1) 27-37. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/440/44028103.pdf

martes, 1 de septiembre de 2015

El arte renacentista


El Renacimiento tiene como espacio cronológico todo el siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.
La segunda, surge en el siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Clasicismo o Renacimiento pleno, que se centra en el primer cuarto del siglo. En esta etapa surgen las grandes figuras del Renacimiento en las artes:Leonardo, Miguel Ángel, Rafael. Es el apogeo del arte renacentista. Este periodo desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que conforma el Manierismo, que dura hasta el final del siglo XVI.
Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el Gótico en sus formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.
En Italia el enfrentamiento y convivencia con la Antigüedad grecorromana, considerada como un legado nacional, proporcionó una amplia base para una evolución estilística homogénea y de validez general. Por ello, allí, es posible su surgimiento y precede a todas las demás naciones.
Fuera de Italia, el desarrollo del Renacimiento dependerá constantemente de los impulsos marcados por Italia. Artistas importados desde Italia o formados allí, hacen el papel de verdaderos transmisores. Monarcas como Francisco I en Francia oCarlos V y Felipe II en España imponen el nuevo estilo en las construcciones que patrocinan, influyendo en los gustos artísticos predominantes y convirtiendo el Renacimiento en una moda.
Por otra parte, los supuestos históricos que permitieron desarrollar el nuevo estilo Renacentista se remontan al siglo XIV cuando, con el Humanismo, progresa un ideal individualista de la cultura y un profundo interés por la literatura clásica, que acabaría dirigiendo, forzosamente, la atención sobre los restos monumentales clásicos.
Italia en ese momento está integrada por una serie de estados entre los que destacan Venecia, Florencia, Milán y los Estados Pontificios. La presión que se ejerce desde el exterior, sobre todo por parte de Francia y España, impidió que, como en otras naciones, se desarrollara la unión de los reinos o estados; sin embargo, sí se produjo el fortalecimiento de la conciencia cultural de los italianos. Desde estos supuestos fueron las ciudades, concebidas como ciudades-estado, las que se convierten en centros de renovación artística.
En Florencia el desarrollo de una rica burguesía ayuda al despliegue de las fuerzas del Renacimiento, la ciudad se convierte en punto de partida del nuevo estilo, y surgen, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras que desde aquí se van a extender al resto de Italia.

Pintura

En pintura, las novedades del Renacimiento se introducirán de forma paulatina pero irreversible a partir del siglo XV. Un antecedente de las mismas fue Giotto (1267-1337), pintor aún dentro de la órbita del Gótico, pero que desarrolló en sus pinturas conceptos como volumen tridimensional, perspectiva, naturalismo, que alejan su obra de los rígidos modos de la tradición bizantina y gótica y preludian el Renacimiento pictórico.

Miguel Ángel (1475-1564) fundamentalmente escultor, se dedicó a la pintura de forma esporádica, a petición de algunos admiradores de su obra, sobre todo el papa Julio II. Los frescos de la Capilla Sixtina muestran el atormentado mundo interior de este artista, poblado de figuras monumentales, sólidas y tridimensionales como si fueran esculturas, y de llamativa presencia física. En su obra cobra mucha importancia el desnudo, aun cuando la casi totalidad de la misma fue hecha para decorar iglesias.









FRASES DE MIGUEL ANGEL:



“La verdadera obra de arte no es más que una 

sombra de la perfección divina”






“El amor es el ala que Dios ha dado al alma 

para subir a EL “




“Si hemos estado satisfechos con la vida, no 

debemos estar disgustados con la muerte ya 

que  

Viene de la mano del mismo Maestro”






Cuando se le preguntó a Miguel Angel por qué había 

representado muy joven a la virgen en  
La Piedad, contestó:



“Las personas enamoradas de Dios no 

envejecen nunca”

Miguel Ángel Bounarroti

Miguel Ángel Buonarroti, en italiano Michelangelo; Caprese, actual Italia, 1475 - Roma, 1564) Escultor, pintor y arquitecto italiano. Habitualmente se reconoce a Miguel Ángel como la gran figura del Renacimiento italiano, un hombre cuya excepcional personalidad artística dominó el panorama creativo del siglo XVI y cuya figura está en la base de la concepción del artista como un ser excepcional, que rebasa ampliamente las convenciones ordinarias.


Durante los cerca de setenta años que duró su carrera, Miguel Ángel cultivó por igual la pintura, la escultura y la arquitectura, con resultados extraordinarios en cada una de estas facetas artísticas. Sus coetáneos veían en las realizaciones de Miguel Ángel una cualidad, denominada terribilità, a la que puede atribuirse la grandeza de su genio; dicho término se refiere a aspectos como el vigor físico, la intensidad emocional y el entusiasmo creativo, verdaderas constantes en las obras de este creador que les confieren su grandeza y su personalidad inimitables. 

La vida de Miguel Ángel transcurrió entre Florencia y Roma, ciudades en las que dejó sus obras maestras. Aprendió pintura en el taller de Ghirlandaio y escultura en el jardín de los Médicis, que habían reunido una excepcional colección de estatuas antiguas. Dio sus primeros pasos haciendo copias de frescos de Giotto o de Masaccio que le sirvieron para definir su estilo.



En 1496 se trasladó a Roma, donde realizó dos esculturas que lo proyectaron a la fama: el Baco y la Piedad de San Pedro. Esta última, su obra maestra de los años de juventud, es una escultura de gran belleza y de un acabado impecable que refleja su maestría técnica. Al cabo de cinco años regresó a Florencia, donde recibió diversos encargos, entre ellos el David, el joven desnudo de cuatro metros de altura que representa la belleza perfecta y sintetiza los valores del humanismo renacentista. 

En 1505, cuando trabajaba en el cartón preparatorio de la Batalla de Cascina (inconclusa) para el Palazzo Vecchio, el papa Julio II lo llamó a Roma para que esculpiera su tumba; Miguel Ángel trabajó en esta obra hasta 1545 y sólo terminó tres estatuas, el Moisés y dos Esclavos; dejó a medias varias estatuas de esclavos que se cuentan en la actualidad entre sus realizaciones más admiradas, ya que permiten apreciar cómo extraía literalmente de los bloques de mármol unas figuras que parecían estar ya contenidas en ellos. 



Julio II le pidió también que decorase el techo de la Capilla Sixtina, encargo que Miguel Ángel se resistió a aceptar, puesto que se consideraba ante todo un escultor, pero que se convirtió finalmente en su creación más sublime. Alrededor de las escenas centrales, que representan episodios del Génesis, se despliega un conjunto de profetas, sibilas y jóvenes desnudos, en un todo unitario dominado por dos cualidades esenciales: belleza física y energía dinámica. 

En 1516 regresó a Florencia para ocuparse de la fachada de San Lorenzo, obra que le dio muchos quebraderos de cabeza y que por último no se realizó; pero el artista proyectó para San Lorenzo dos obras magistrales: la Biblioteca Laurenciana y la capilla Medicea o Sacristía Nueva. Ambas realizaciones son en el aspecto arquitectónico herederas de la obra de Brunelleschi, aunque la singular escalera de acceso a la biblioteca, capaz de crear un particular efecto de monumentalidad en el escaso espacio existente, sólo puede ser obra del genio de Miguel Ángel. La capilla Medicea alberga dos sepulturas que incluyen la estatua del difunto y las figuras magistrales del Día, la Noche, la Aurora y el Crepúsculo. 

En 1534, Miguel Ángel se estableció definitivamente en Roma, donde realizó el fresco del Juicio Final en la capilla Sixtina y supervisó las obras de la basílica de San Pedro, en la que modificó sustancialmente los planos y diseñó la cúpula, que es obra suya. Su otra gran realización arquitectónica fue la finalización del Palacio Farnesio, comenzado por Sangallo el Joven. 

Para consultar la fuente original, checa el siguiente vínculo 
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miguel_angel.htm 

Verificar video


 

El Renacimiento

Se denomina Renacimiento al fenómeno cultural iniciado en la Edad Moderna que retoma los principios de la antigüedad clásica pero actualizándola, sin renunciar a la tradición cristiana sustituyendo la omnipresencia de lo religioso por el aumento y afirmación de los valores del mundo y del ser humano.

Todo esto va acompañado de una nueva visión del mundo, de unos cambios sociales y políticos y determinados descubrimientos científicos y geográficos (Copérnico, Galileo, Kepler…). Es muy importante el descubrimiento de la imprenta (Gutenberg), ya que con ella se difunde más fácil y rápidamente la información, así como los conocimientos.

Muchas de las premisas del Renacimiento se vislumbran e iban fraguando ya en tiempos del gótico, en la Edad Media, por lo que el Renacimiento no supone un corte con lo anterior. Es un arte que se aparta de la fe y la religión frente a la razón, lo que se debe a las nuevas ideas de la sociedad del momento.
Hay un gran interés por traducir los textos clásicos que llegan tras la caída de Constantinopla (1453) en manos de los turcos, muchos sabios emigran a Italia aportando sus textos y cultura.

La palabra que define este movimiento es el humanismo, que se caracteriza porque las ideas van centradas en la figura del hombre. Es un paso del teocentrismo medieval al antropocentrismo renacentista.

En cuanto al aspecto artístico, la llegada del Renacimiento supone un cambio de los elementos góticos por los elementos de la cultura grecorromana, buscando las medidas que llevan a la armonía. Se intentan utilizar elementos armónicos que rigen el universo para sus representaciones. Además, se buscan unas relaciones de belleza y armonía a través de las matemáticas. La escultura del ser humano se convierte en un elemento fundamental.

Uno de los cambios más destacados es la aparición de la perspectiva, que consiste en la representación de la tercera dimensión.




Para consultar la fuente orignal completa puedes revisar el singuiente vínculo 

http://www.profesorenlinea.com.mx/universalhistoria/RenacimientoCausas.htm

Para saber más sobre el Renacimiento consulta:

https://es.wikipedia.org/wiki/Renacimiento

Para disfrutar de música renacentista puedes dirigirte a:
https://www.youtube.com/watch?v=FepAWlgqt2w